“Este se va a enterar. Cuando me lo eche  a la cara voy a decirle cuatro verdades bien dichas». Sin embargo, qué difícil es establecer provisionalmente cualquier humilde verdad. Siempre desde “el cristal con que se mira”. Cristales que se empañan con la ofuscación, la cólera, la ira, tan corrientes por estos pagos. Pasiones desatadas siempre contra los desafueros cometidos por «los otros», nunca por «los nuestros». Invectivas sobre las que se pretende construir la inocencia, la irresponsabilidad respecto a lo que sucede.

Hablar mal de los demás es  una forma de reafirmar  nuestra bondad y  valía. Ya se sabe, la culpa la tiene siempre el Gobierno actual o el anterior que lo ha dejado todo empantanado . El espíritu de secta . Nosotros siempre al margen. Aquí el Estado «nos lo debe a todo a nosotros» aunque  en realidad le  hayamos dado siempre más bien poco. La lista de nuestros derechos se expande, la de nuestros deberes se encoge. 

“La verdad os hará libres” se nos dijo.  A esta incierta averiguación  de «lo verdadero» fuimos  invitados en una jornada sin destino. Todos buscamos afanosamente la verdad desnuda sobre el mundo,  nuestro país,  la vida, nosotros mismos.   No siempre somos conscientes, sin embargo, de que , después de todo, puede que al final  solo seamos capaces de encontrar verdades a medias, relativas, sometidas  a revisión . Eso es  también la democracia, un relato colectivo que se construye por contraste y que se «reescribe» continuamente.  

No obstante, las verdades humanas,  construidas siempre a medias, nunca se pueden confundir con  las “medias verdades”, que con  frecuencia nos encontramos en nuestra vida, en la política y en la prensa .

En todas  partes hay demanda de  verdades limpias, verdades arropadas por razonamientos y  sentimientos claros. Verdades construidas sobre pilares  sólidos. Verdades paradójicas, simpáticas, desprovistas de solemnidad. Verdades bien dichas. Verdades humanas. A veces  «verdades tristes «, y  otras «verdades contundentes como un puño»  !Que difícil!  De verdad.

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